Dicen que el 13 trae mala suerte y hay quien prefiere llamarlo 12+1; los hoteles no tienen habitación 13.
Para mi ha sido un 12+1 pero no por superstición, sinó por continuidad.
Acabé 2012 descompuesto. En 2013 toqué fondo.
Todos mis pilares se derrumbaron. Yo caí con ellos hasta muy al fondo.
Me mudé. A la cima de mis pilares aun en reconstrucción. También a un piso nuevo donde empezar a vivir de verdad.
Viajé solo. Por tercer año consecutivo. Es una terapia de descubrimiento de las pequeñas cosas.
He conocido mejor a gente fantástica.
He enterrado los fantasmas del pasado. Bueno, quizás no del todo pero lo estoy trabajando.
Hay minutos de este año que no los recuerdo. Murieron ahogados. Otros estarán grabados para siempre en mi memoria.
He salido con la tristeza. Me he reencontrado con la alegría.
He encontrado la puerta de la zona de confort. De momento me asomo y me gusta. En 2014 tendré valor para cruzarla y cerrarla a mi paso.
He reducido mi armario. Lo volveré a llenar.
Quien menos me lo esperaba me ha hecho la pregunta más tópica de todas. Respondí que el año que viene.
Tengo planes a seis meses vista. También a cuatro días.
Por primera vez en mi vida a ratos me siento adulto.
He dedicado los últimos días de 2013 en asegurarme de que 2014 será el año de mi recuperación. Aun tengo algo pendiente que enfilar, lo haré el día 2.
En 2013 me fui del todo. Però hoy puedo decir que me he encontrado otra vez con mi mejor versión. Porque lo prometí.
Aunque ha sido un año nefasto me siento orgulloso de haberlo superado. No soy más fuerte pero he aprendido mucho sobre mi.
Hoy cierro los peores dos años de mi vida.
GRACIAS de todo corazón a todos los que habéis hecho posible que 2013 tenga cosas positivas.
Y lo celebraré en una fiesta que se llama "a tomar por culo 2013".
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