Cuando éramos pequeños y llovía, nuestras madres nos ponían unas botas de plástico petrolero impenetrable, las Botas de Agua.
Con éste calzado te sentías algo así como indestructible, eran un seguro contra riños siempre y cuando mantuvieras la capucha en la cabeza (o el paraguas aproximadamente cubriendote).
Entonces, con éstas superbotas y los demás niños el objetivo era conseguir saltar con la máxima fuerza en el charco más grande.
Hoy, en su inhexorable obsesión por llover en fin de semana, el clima ha decidido regalarnos un chubasco aislado de intensidad media y ha cubierto de charcos la ciudad, igual que cuando eramos niños.
Pero hoy, a diferéncia de entonces, nuestra madre no nos ha equipado con unas superbotas y un paraguas de colores y las reglas del juego han cambiado.
Ahora el objetivo es conseguir llegar al destino con los pies secos esquivando los charcos más grandes del mundo entero, buscando el mejor camino para llegar sin darle motivos a mamá para reñirnos demasiado.
Sea con superbotas o con zapatitos, los charcos siempre proporcionan un ratito de tonta diversión urbana que recordamos con especial cariño para siempre.
Porque hoy, ¡llueve en la ciudad!
2 comentarios:
Estopa también habló de los charcos... jajaja!
"Voy a seguir construyendo mi barco,
ya no me basta con patalear charcos...
Con esas botas de agua que me compraron hace tiempo
yo me creía Supermán...
pero me robaron mi sueño."
http://www.youtube.com/watch?v=Oo0iDTVIXko
PD: hoy ha salido el sol! xD
amor, al final no ens vam mullar tant per això!!!
però sí... intentar esquivar tots els bassals que hi havia al centre és una missió impossible :P
per sort després va deixar de ploure i no ens vam mullar per arribar a caseta :D
MUUUUAAA!
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