Dices que te vas y ahí se acaba todo. Dices que no puedes vivir más así pero no quieres las consecuencias. Has cambiado muchas cosas pero te aferras a tu coraza impenetrable, sigues como si no hubiera pasado nada. Lo llevas hasta el extremo y crees que todo sigue igual que siempre.
Para ti todo está igual hasta que duele de ver. Me niego a creer que realmente para ti no ha pasado nada. Me duele de pensarlo porque quiere decir que ya no significa nada.
Por que sí, me duele, y mucho; me duele hasta morir que no te interese lo más mínimo.
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