Nunca me he considerado muy 'mediterráneo'. Ya sabéis, esa gente que se muere si no hay sol y calorcillo del astro rey. Siempre me he creído más de 'todo tiempo' y de preferir el frío.
Pero pasó 2012 y todo ha cambiado. Un invierno gris junto a un estado de ánimo aún más gris me hn hecho darme cuenta de una cosa:
- hola, me llamo Dani y soy mediterráneo. Necesito el sol para mantener mi equilibrio.
Tras semanas de días grises de invierno y unos días de lluvia intensa ha salido el sol con ganas.
Hace calor, la bufanda, el abrigo y las tres capas de ropa se quedan en casa.
Y con estos días llenos de luz me siento mejor, como hace tiempo que no me sentía. Como aquél a quien tanto echo de menos.
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