A ti te daré mi sueño, mi salud, y mi energía. Que no son mías, que han sido tuyas.
Por todas las tardes compartidas que nos quedan por vivir.
No te daré lo que me pidas; recogeré lo que no necesites.
A ti te daré mi sueño, mi salud, y mi energía. Que no son mías, que han sido tuyas.
Por todas las tardes compartidas que nos quedan por vivir.
No te daré lo que me pidas; recogeré lo que no necesites.
Me miras como a todos los que se acercan a la parada del autobús y me alejo un poco, como siempre. Prefiero estar de pie un rato mientras espero.
Subo después de ti. Te veo y me siento enfrente tuyo.
Eres guapa, de piel clara, morena. Llevas un bolso de desigual.
Tu camiseta pone "all you need is... Rock".
Te bajas. Le haces monerías a un crio. Sonríes. Y brilla todo.
Adiós.
Creo que ya se cuando te haces mayor.
Hacerse mayor es dejar de intentar ser feliz. És renunciar a querer hacer cosas. És limitarte a existir por la vida, dejar pasar los días ("qui dies passa anys empeny") sin ningún aliciente por el mañana.
Para mi, es rendirme a ser como nunca he querido ser.
Nos os sorprendáis si me recordabais más alegre, despreocupado, activo o como sea que fuera y ahora soy una sombra gris.
No me siento con fuerzas para seguir intentando ser feliz. Me rindo. Por lo menos por un tiempo.
Hay lágrimas de pena, de impotencia, de dolor, de rabia, de tristeza, de "porqué", de "no saber por que".
Pero también hay lágrimas de alivio, de descubrimiento, de felicidad, de "por fin".
Cuando no se como soy ni como estoy se lo pregunto a mis lágrimas. Y me han dicho que estoy bien.
Es mi cordura y mi locura; mi confort y mi aventura. Que por la tarde me equilibra y por la mañana me perturba; por quien ayer moría, hoy mataba.
Abril, el mes de las aguas mil y del buen tiempo. El mes de mi cumpleaños. El mes de mis cumpleaños preferidos, junto con noviembre. Algunos años también es el mes de las vacaciones de semana santa de playa y nieve; esta vez no ha sido así. Es el mes del buen tiempo loco de abrigo por la mañana y calor por la tarde.
Este año además es el inicio de una nueva etapa personal, familiar, profesional. La continuación de la búsqueda de mi mismo, de mi reconstrucción; no busco reinventarme, tan solo volver a ser.
Si lo pienso, mi año empieza en abril; siempre ha sido así. Y este año lo es más que nunca.
Una amiga de mi familia, desde que soy pequeño, me dice:
A ti te gusta lo difícil. Si es fácil te aburreMe lo ha dicho en varias formas y contextos pero siempre con el mismo sentido. Si hay que elegir, lo difícil: playmobil de 3 piezas? LEGO de 300 piezas. Carrera presuntamente fácil? Ingeniería. Campamentos en el PrePirineo? 1 mes en Inglaterra sin conocer a nadie. Y así con todo.
Lo que la mujer no sabe es hasta que punto está en mi persona esa tendencia a lo difícil.
No es que me atraiga lo difícil por el hecho de serlo, es que mis decisiones acaban siempre en el camino difícil.
Bueno, en realidad, nada es fácil en la vida.
Ayer te vi. Un día más, uno de tantos, demasiados para lo que nos acostumbramos. Nada cambió, recuerdas? Pero me voy contento, mis temores eran infundados o te he pillado en un buen día.
Hoy he hablado contigo, sin ningún motivo en especial, no sé quien lo necesitaba, quizás era yo que en el fondo te echo de menos aún después de tanto tiempo; me he sorprendido a mi mismo esperando una intención que no existe, ni el más mínimo interés en recoger el guante que te he echado. Y con esto dudo. Sé que te preocupas, o eso me dicen, por lo menos un poquito por mi pero nunca me lo ha parecido directamente de ti. Porque no vale con pensarlo, también hay que demostrarlo.
Pero volví a casa contento, pensando que mis temores eran infundados.
Escribir es de esas cosas que no recuerdo que hago. No es que sea un buen escritor, porque no tengo ni idea. Pero nunca me acuerdo lo positivo que es hasta que me lo recuerdan. Es terapia, me han dicho. Y es verdad. Debería hacerlo también cuando me siento bien.
También es algo muy útil para aquellos que nos cuesta tanto verbalizar con claridad nuestras preocupaciones, sentimientos y pensamientos, empezar una conversación sobre nosotros mismos. Una vez escrito dice exactamente aquello que quieres transmitir. Y puedes compartirlo, hacerlo llegar a aquella persona con quien no eres capaz de mantener esa conversación. O dejarlo en el limbo. Pero escudarse en el escrito para evitar eternamente tener que hablar es malo, pésimo, nefasto; es práctico, pero no es bueno.
No te olvides de hablar, no te olvides de escribir.
Dices que te vas y ahí se acaba todo. Dices que no puedes vivir más así pero no quieres las consecuencias. Has cambiado muchas cosas pero te aferras a tu coraza impenetrable, sigues como si no hubiera pasado nada. Lo llevas hasta el extremo y crees que todo sigue igual que siempre.
Para ti todo está igual hasta que duele de ver. Me niego a creer que realmente para ti no ha pasado nada. Me duele de pensarlo porque quiere decir que ya no significa nada.
Por que sí, me duele, y mucho; me duele hasta morir que no te interese lo más mínimo.
Los gestos, las miradas, las sonrisas, las tonterías tienen mucha fuerza pero nada como el poder de la palabra sincera aunque sea arriesgada de pronunciar.
Aunque al arriesgarte podrías perderlo todo; y ese es un riesgo que nadie está dispuesto a correr.
Nunca me he considerado muy 'mediterráneo'. Ya sabéis, esa gente que se muere si no hay sol y calorcillo del astro rey. Siempre me he creído más de 'todo tiempo' y de preferir el frío.
Pero pasó 2012 y todo ha cambiado. Un invierno gris junto a un estado de ánimo aún más gris me hn hecho darme cuenta de una cosa:
- hola, me llamo Dani y soy mediterráneo. Necesito el sol para mantener mi equilibrio.
Tras semanas de días grises de invierno y unos días de lluvia intensa ha salido el sol con ganas.
Hace calor, la bufanda, el abrigo y las tres capas de ropa se quedan en casa.
Y con estos días llenos de luz me siento mejor, como hace tiempo que no me sentía. Como aquél a quien tanto echo de menos.

Raramente me pronuncio públicamente a favor o en contra de los diferentes movimientos políticos y/o sociales que se dan pero ésta vez, es de ésas pocas que hay que hacerlo.
No es solo por el contenido en sí (discutible, estudiable, argumentable, ... de todo) sino sobretodo por las formas. Llevamos más de 30 años viviendo en un país democrático en el que se supone que el poder ejecutivo, el legislativo y el judicial son independientes unos de otros y con atribuciones exclusivas. Ninguno de ellos puede hacer el trabajo del otro. O así me lo enseñaron en el colegio hace muchos años.
El Ministerio de Cultura, creo que forma parte del poder ejecutivo. El anteproyecto de ley de economia sostenible, se redacta por el poder legislativo (de ley), el poder ejecutivo supervisa su cumplimiento (o no) y la órden de cerrar páginas web la dicta el poder judicial en arreglo a las leyes dictadas por el poder legislativo previa solicitud del poder ejecutivo.
Pero, ¿que pasa cuando un miembro del poder ejecutivo se cree miembro del poder legislativo y redacta una ley que añade con un clip a un proyecto del poder legislativo? ¿Que ocurre cuando éste añadido además le otorga al poder ejecutivo las funciones del poder judicial?
Y para terminar, ¿Que pasa si además, éste añadido no tiene nada que ver con el tema que trata el anteproyecto de ley al cual lo han añadido? Porque a juzgar por el título del anteproyecto de ley, es para mejorar el futuro económico (y productivo) del país, no para hablar de webs con contenido presuntamente ilícito.
Bien, ocurren cosas como el siguiente manifiesto, que no es más que el detonante de una serie de despropósitos legislativos del Ministerio de Cultura de España.
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Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía Sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de Internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que: